Propuesta

1. ¿QUÉ ES EL MOVIMIENTO DE FE CRISTICO?

El Movimiento de Fe Crístico, es una instancia abierta y pública, para que toda persona con inquietudes espirituales, que no ha encontrado las respuestas en instituciones o religiones, pero creen y buscan al Cristo Salvador, pueda nutrir su fe.
El Movimiento de fe crístico no es una religión y no deriva de ninguna de ellas; se formó bajo la guía del Sacerdocio de Cristo para que personas de fe pudieran tener una orgánica en donde congregarse, para dar nuevas vestiduras a su fe, de manera libre y bajo propia responsabilidad y compromiso. La historia del Movimiento tiene sus inicios en 1992 con algunos círculos, pero se abre al máximo de creyentes el 21 de diciembre del año 2012. Actualmente, se encuentra presente en distintas regiones de Chile, en Bolivia y Argentina, con la proyección de llegar allí donde haya alguien que quiera conocer y vivir a Cristo desde el Espíritu. 
El Movimiento inicia su acción en San Fernando a partir del año 2013. En la actualidad quienes ejercemos encargos y liderazgo realizamos presencia en San Fernando y sus alrededores, ofreciendo los círculos crísticos a toda persona de Fe en Cristo.

1.1 ¿Qué hacemos?
Promovemos, exponemos y compartimos las bases de la Fe Cristica, Nuestra finalidad es entregar nuevo ropaje en forma y en contenido, a la Fe del creyente; es decir, aclarar y renovar la fe en base a significados trascendentales que Cristo nos enseña mediante los evangelios. 
Los elementos centrales de la fe que nos sustentan parten de la base de que Cristo no es un Hombre, sino un Dios encarnado cuyo propósito era ejecutar el Plan de Salvación. Desde esta base seguimos un Camino espiritual Cristico, el cual hemos conocido, comprendido, aceptado y finalmente nos asumimos en la Fe que él nos enseña por medio del Espíritu que nos habita.
Ofrecemos un espacio para que la persona investigue los fundamentos centrales (Plan de salvación, Gracia, Pecado, Resurrección, Arrepentimiento y Perdón). Luego de estas instancias de investigación está la opción de que participen en los círculos Crísticos en donde quienes habiendo sido informados en la Fe Crística se disponen a dar sus primeros pasos en el Camino Espiritual Cristico.

1.2 Ven a Nutrir la Fe en los Círculos Crísticos
El compromiso en los círculos Cristicos se basa en un programa previamente explicado, su propósito es vivir la Fe Cristica, por medio de prácticas espirituales como la meditación y oración Crística, en encuentros y retiros en la naturaleza.  Funcionamos bajo el principio de reciprocidad, en donde el creyente se compromete a aplicar la enseñanza y practicas establecidas.
Quienes somos parte del Movimiento de Fe Crístico de San Fernando iniciamos de la misma manera, dando nuestros primeros pasos, optando por conocer, por nutrir la Fe que nace de nuestro interior y desde esos pequeños haces de luz adquiridos compartir con otros este camino de liberación y elevación en conciencia para establecer de relación directa con Cristo, el Verbo, el Dios Salvador.

2. ¿QUÉ ES EL SACERDOCIO CRISTO?

El Sacerdocio bajo la Ley de Cristo es el formador y guía de quienes forman parte del Movimiento de Fe Crístico. Este Sacerdocio se encuentra registrado bajo la Ley de Culto 16.638 de la República de Chile. Personalidad Jurídica rol 00068, bajo el nombre: Entidad Religiosa, Carismas, Obra Sacerdotal para la Consagración del Creyente.
La Obra de Consagración comienza su acción pública el 1 de noviembre de 1997, con el primer Cuerpo de Sacerdotes y la recepción del Libro de la Ley para la Consagración del Creyente, Orden espiritual que nos rige hasta hoy y por el tiempo que Cristo determine. 
El Sacerdocio de Cristo es el Sacerdocio Original, un Sacerdocio igualitario que no hace diferencia entre el Hombre y la Mujer.
Es un compromiso, un pacto de Fe, un Convenio Sellado con el Reino, que fija nuestra Pertenencia a Cristo, y nos pone al servicio del Plan de Salvación declarado por El Verbo, en tiempos de Tribulación y preparación de su Segunda Venida, en Plena Potestad Divina y nunca más encarnado en Hombre.
Este compromiso nace de manera natural a reconocernos y asumirnos bajo la Gracia del cristo vivo y por opción ser parte del ejercitos de servidores y agentes del reino del Bien. Este camino espiritual cristico comienza con la consagración de nuestra fe  y luego de ello avanzamos hacia una mayor conciencia  y entrega a los planes del Reino por medio de un PACTO con Cristo, asumiendo como nuestro Salvador y legislador personal por medio de Bautismo.

2.1 ¿Qué es el nuevo Bautismo?

El Bautismo que Cristo nos declara en el evangelio de Juan 3:5, donde Jesús le dice a Nicodemo: “Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de Agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”.
Es un Bautismo que no fija membresía a una institución, sino que es Sacramento que une a la Persona con su Conductor Divino: el Cristo Vivo. Un Bautismo por Agua que aplica el Arrepentimiento y el Perdón como herramienta permanente en la vida de quien se consagra. Un Bautismo por Fuego que acepta la presencia del Espíritu en nosotros, y se Congracia en el Magisterio del Santo Espíritu, que es Madre de Sabiduría y de Poder. Por lo anterior, es un Bautismo para ser y ejercer sacerdocio.
No es una obligación el Bautismo para acceder a la Resurrección, que es Ley establecida en la Salvación que Cristo ejecutó; sin embargo, aquí nos pone un compromiso en la entrega y el servicio al Plan, que te abre la posibilidad de entrar en instancias de Vida Superior al pasar por la muerte física. Esto lo explica Cristo cuando nos declara que existen muchas instancias en la Casa del Padre. Cuando nos dice: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros”, Juan 14:2. 
Por tanto, el Bautismo que Cristo nos ofrece y apertura no es una formalidad mundana u orgánica, sino que es un sello espiritual entregado directamente por el Cristo que nos guía y conduce. La vivencia de este PACTO de tan alto valor trascendental, que perdurará más allá de la muerte física y nos eleva a una superioridad de conciencia que de ningún otro modo podríamos alcanzar, dependerá de la Fe y disciplina espiritual de quienes hemos recibido tal Bendición. 

2.2 Cristo ha Dispensado su Gracia a los leales que quieran servir al Plan de Salvación y convertirse en Agentes del Reino del Bien

El Sacerdocio crístico está alineado con la orden perpetua de Melquisedec; por lo mismo, no se trata de un tipo de Sacerdocio institucional, religioso, o de un oficio que se integra al quehacer básico del mundo y menos para ponerse como intermediarios de dios. 

 El Sacerdocio que Cristo Dispensa es esencialmente un Poder entregado como Mayordomía para que el receptor administre lo Santo y Sacro con Sabiduría. Bajo el orden y mandato que Cristo dispensa a los suyos, se construye el Sacerdocio cuyo camino es gradual y ascendente: desde el Sacramento del Bautismo hasta las Alturas de Melquisedec. Se nos abre una senda de aprendizaje, práctica, siembra y estudio que exige disciplina espiritual y rigor en la virtud.  Cristo dispensa estas herramientas de poder para enfrentar un tiempo de tribulación que coloca a los hombres ante situaciones de definición. En estos tiempos nos está avisando que el tiempo anterior de rehabilitación ya ha terminado y entramos en un periodo de 140 años de cambio y transformaciones que se manifiestan con un avance significativo del Mal, un dominio del poder mundano por medio de las guerras, el exterminio y el surgimiento de nuevos poderes profanos. Estos tiempos de Tribulación que han iniciado el 21 de diciembre de 1991 nos avisan de la pronta Venida del Cristo Vivo y la apertura del Milenio de Paz. 
Los Consagrados y Sacerdotes de Cristo formamos parte de un orden, con una gradualidad, con labores específicas en preparación para la segunda Venida del Cristo, pero en todo es la relación Personal con Él la base que nos construye en la Misión y Siembra. (Referencia: Cristo un Camino, Dos Sendas, Ricardo Andreé).